Es un trastorno del estado de ánimo en donde puede alterarse la manera en que una persona siente, piensa y actúa.
Debemos tomar este diagnóstico con cierto cuidado ya que si bien las estadísticas nos informan de un importante incremento de la depresión en nuestras sociedades – normalmente asociado a nuestro estilo de vida, vínculos y modos de afrontar las dificultades, pérdidas e insatisfacciones cotidianas- podemos ver que muchas veces no se diferencia adecuadamente de los diversos momentos de tristeza común en la vida, los cuales no tienen nada de patológico incluso siendo fuertes e intensos. Es más, son tremendamente necesarios para que podamos asumir distintas pérdidas e imposibilidades vitales ya que nos permiten centrarnos en nosotros, en nuestro interior, elaborando lo perdido y pudiendo desde ahí, continuar. Así, la tristeza es un motor psíquico y emocional que nos permite hacer duelos.
Es entonces y sólo entonces cuando nuestra capacidad para dolernos y elaborar la pérdida no funciona, se detiene o enquista cuando verdaderamente podemos hablar de depresión, quedándonos detenidos en ese necesario proceso de elaboración que se torna imposible. Esto afectará directamente a nuestra vida cotidiana.
Si es importante decir que el apoyo psicológico es recomendable tanto en los momentos de tristeza común, acompañando el proceso de duelo en desarrollo, como en los otros escenarios en donde todo se ha complicado y nuestra vida cotidiana se ha visto afectada. Acompañar en estas dificultades es una de las principales tareas del psicoterapeuta.
Principales síntomas depresivos: Tristeza. Pérdida de interés y disfrute (apatía a anhedonia). Irritabilidad, ansiedad o estrés. Sentimientos de inutilidad o culpa. Vacío emocional. Pensamientos negativos y desesperanza. Cambios repentinos en el apetito o el peso. Pérdida de interés en el sexo. Dificultad de concentración. Dificultad de sueño. Ideas de suicidio y muerte.
Trastornos depresivos: Depresión mayor. Tr. afectivo estacional. Tr. depresivo persistente. Tr. de desregulación disruptiva del estado de ánimo. Tr. disfórico premenstrual. Depresión relacionada a una enfermedad. Depresión relacionada con el consumo de una sustancia adictiva o un medicamento.
